El trastorno bipolar se diagnostica 10 años tarde 

          El trastorno bipolar, un tipo de depresión, puede llegar a controlarse con un tratamiento adecuado que, si bien es complejo, porque requiere varios tipos de fármacos según la fase de la enfermedad, puede conseguir que el paciente lleve una vida normal y no sufra las fases de euforia y depresión que caracterizan a esta 
patología. 

          María Poveda. Especial de Diario Médico para Ondasalud.com 

          El promedio en el retraso del diagnóstico del trastorno bipolar es de diez años, según datos estadounidenses expuestos por Eduard Vieta, coordinador del Programa de Trastornos Bipolares y director de Investigación del Servicio de Psiquiatría del Hospital Clínico de Barcelona.

          Las urgencias son, en muchos casos, el primer contacto de los enfermos con trastorno bipolar. "Este hecho supone un fracaso, puesto que se detecta cuando hay una fase maniaca fuerte como consecuencia de la depresión", ha explicado Enrique Baca, jefe del Servicio de Psiquiatría de la Clínica Puerta de Hierro, de Madrid.

          El trastorno bipolar, o enfermedad maniaco-depresiva, supone una alteración de los mecanismos que regulan el estado de ánimo, lo que provoca en los pacientes fases alternativas de euforia (o manía) y depresión que pueden llegar a requerir hospitalización. Esta enfermedad afecta a entre un 1 y un 2 por ciento de la población, si bien "están diagnósticados poco más de la mitad de los enfermos; sobre todo faltan diagnósticos en pacientes de tipo 2, donde la fase de euforia es moderada, o en ciclotimias que no son muy graves", ha indicado Vieta. Una de las consecuencias más graves de la ausencia de diagnóstico son las tentativas de suicidio que se dan en las fases depresivas, que pueden afectar hasta el 50 por ciento de los 
pacientes.

          Baca ha añadido que, "si bien es una patología grave, se puede manejar con controles médicos adecuados y un tratamiento a la medida que permite a los pacientes llevar una vida normal". El tratamiento del trastorno bipolar es complejo, ya que requiere varios tipos de fármacos según la fase (euforia, depresión o de prevención que evita recaídas) en la que se encuentre el enfermo.

          Periodos silentes

          Uno de los principales problemas en el tratamiento del trastorno bipolar es que cuando el enfermo se encuentra bien abandona la terapia. En este sentido, Vieta ha comentado que es imprescindible "seguir tomando la medicación de forma preventiva en periodos silentes".

          La risperidona, comercializada como Risperdal por Janssen-Cilag, es el primer antipsicótico atípico que ha recibido la indicación de uso para el trastorno bipolar. Vieta ha explicado que la risperidona, disponible hasta ahora para el tratamiento de otras patologías, "tiene un mecanismo de acción más rápido que el litio y menos efectos secundarios que los antipsicóticos que se utilizaban hasta el momento". Concretamente, la risperidona se utiliza para paliar las fases de euforia, y "reduce el riesgo de pasar a la fase de depresión después de la de manía".

          La genética parece tener un componente importante en el trastorno bipolar. El psiquiatra del Clínico barcelonés ha precisado que "el factor genético es más importante que el factor aprendizaje". A este respecto, ha citado un estudio con niños adoptados desde el primer día de su nacimiento, así como datos que señalan que existe un 60 por ciento de concordancia en gemelos idénticos.

          En cuanto a las diferencias de incidencia entre el medio urbano y el rural. Vieta ha señalado que "en lo único que difiere es que en el medio rural hay muchos más casos sin diagnosticar, ya que con frecuencia el problema se detecta por la disfunción laboral que genera en la población que la sufre".

          Por último, Baca ha hecho hincapié en que a veces los diagnósticos se equivocan y muchos enfermos de trastorno bipolar son diagnosticados de esquizofrenia: "Uno de cada cuatro trastornos bipolares está mal diagnosticado. Además, cuanto más joven es el paciente, mayor posibilidad tiene de obtener un diagnóstico erróneo". 


        06/06/2001