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Antipsicóticos típicos y atípicos
Se ha pensado durante muchos años que el bloqueo de receptores dopaminérgicos D2
era el mecanismo común y único que explicaba la acción antipsicótica y los efectos
secundarios extrapiramidales. Los cuadros extrapiramidales se consideran consecuencia
de la acción farmacológica, y por tanto inevitables.
Sin embargo, hay una serie de hechos que no encajan en la hipótesis exclusivamente
dopaminérgica de la etiología y el tratamiento de la esquizofrenia. Los principales
son:
¨
Un porcentaje
relativamente alto de los pacientes (un 20%) son refractarios al tratamiento con
bloqueantes dopaminérgicos.
¨
Los llamados síntomas
positivos de la esquizofrenia (alucinaciones, desorden del pensamiento) responden
al tratamiento antipsicótico mucho mejor que los síntomas negativos (aislamiento
social, inhibición afectiva, descuido personal).
¨
No hay correlación entre potencia antipsicótica y capacidad de producir efectos
extrapiramidales.
Ha sido esta última circunstancia, y concretamente la experiencia con la clozapina,
la que ha llevado a considerar que la teoría dopaminérgica refleja un mecanismo
común, pero no único, de los desórdenes esquizofrénicos, y que hay al menos un segundo
componente, sobre el que puede influirse por bloqueo de receptores de serotonina.
A su vez, esto ha conducido a la clasificación de los antipsicóticos en típicos
y atípicos. La denominación no es afortunada, y a la imprecisión conceptual se añade
además la imprecisión de los criterios de clasificación.
En su forma más simple, es atípico el medicamento que tiene acción antipsicótica
sin producir reacciones extrapiramidales. Pero aceptar esta definición tan simple
puede llevarnos a clasificar como atípicos la tioridazina, las ortopramidas o la
pimozida, y lo único que se conseguiría es dividir el muy heterogéneo grupo actual
en dos subgrupos no menos heterogéneos.
Nosotros hemos preferido clasificar como atípicos los antipsicóticos que se caracterizan
por bloquear simultáneamente los receptores dopaminérgicos D2 y los receptores
serotoninérgicos 5HT2, y de los que cabe esperar:
¨
Efectos extrapiramidales
mínimos o nulos.
¨
Acción sobre los
síntomas negativos de la esquizofrenia (además de sobre los positivos).
¨
Un grado significativo de eficacia en cuadros refractarios a los antipsicóticos
típicos.
antipsicoticos tipicos
La eficacia terapéutica de todos los antipsicóticos tradicionales es prácticamente
la misma. Cada paciente responde mejor a unos medicamentos que a otros, pero la
variabilidad individual no se traduce en diferencias en los porcentajes globales
de respuesta a cada fármaco.
En cambio hay diferencias importantes en el perfil de reacciones adversas. Bajo
el punto de vista clínico, los dos efectos más importantes son las reacciones extrapiramidales
y la sedación. Algo menos importantes son los efectos anticolinérgicos y la hipotensión
ortostática.
Los efectos secundarios extrapiramidales constituyen, junto con la falta de respuesta,
los principales factores limitantes de los tratamientos antipsicóticos. La tabla
V recoge los más importantes.
Los antipsicóticos con alto poder sedante son útiles sobre todo en enfermos agitados
o violentos, y deben ser evitados en los casos donde interese el mantenimiento de
la actividad diaria normal. En cualquier caso es la acción específicamente antipsicótica,
y no una reacción sedante, la que garantiza el control a largo plazo de los enfermos.
Por tanto, la sedación sólo tiene un verdadero interés en la fase inicial del tratamiento
de cuadros agudos (que son, por otra parte, los que responden mejor a la terapia
antipsicótica: los enfermos crónicos retraídos son más difíciles de tratar).
La Tabla I es una lista de los principales antipsicóticos típicos, con una estimación
de la incidencia de los cuatro efectos secundarios. Pueden encontrarse tablas semejantes
en la mayoría de las obras de referencia, pero tienen bastantes discrepancias en
las estimaciones de la importancia de cada efecto. Hemos tratado de recoger la opinión
mayoritaria para cada fármaco.
En la tabla se ha seguido la clasificación tradicional de antipsicóticos según su
estructura química, recogiendo en el epígrafe
otros los no incluibles en los grupos principales.
Esta división química tradicional no tiene repercusión en la práctica clínica.
Otra clasificación utilizada a veces es la que distingue entre antipsicóticos de
baja potencia (dosis del orden de 50
mg: clorpromazina,
tioridazina, etc.) y de alta potencia
(dosis del orden de 1-2 mg:
haloperidol, flufenazina, trifluoperazina, etc.). La potencia no
es significativa, porque las dosis se ajustan para conseguir en cualquier caso el
efecto deseado, pero la clasificación tiene un cierto valor porque los antipsicóticos
de baja potencia suelen tener acción sedante elevada y bajo potencial de reacciones
extrapiramidales, mientras que los de alta potencia son poco sedantes pero con alta
incidencia de efectos extrapiramidales.
Tabla i. principales antipsicoticos
|
medicamento |
sedacion |
efectos |
efectos |
hipotension |
|
FENOTIAZINAS |
|
|
|
|
|
BUTIROFENONAS |
|
|
|
|
|
TIOXANTENOS |
|
|
|
|
|
ORTOPRAMIDAS |
|
|
|
|
|
OTROS |
|
|
|
|
antipsicoticos atipicos
La clozapina
es el medicamento que, por sus especiales características, ha dado origen al grupo:
tiene una eficacia muy alta, que incluye las esquizofrenias resistentes a los antipsicóticos
típicos (responden el 30%-50%), y apenas produce efectos extrapiramidales. El importante
inconveniente es que puede producir neutropenia o agranulocitosis.
La clozapina se usa exclusivamente en casos resistentes al tratamiento convencional
o con cuadros extrapiramidales severos que contraindican otro tratamiento. Es un
medicamento de uso restringido que sólo puede ser prescrito por especialista, haciendo
controles hematológicos periódicos, cuyos resultados deben reseñarse en una cartilla
especial que debe ser presentada para la dispensación del medicamento.
El descubrimiento de las propiedades atípicas de la clozapina
fue causal y accidentado, pero ha servido de modelo para el desarrollo de una serie
de nuevos antipsicóticos. De momento hay tres disponibles: la
risperidona, la
olanzapina y el
sertindol. Ambos fármacos cumplen
nuestra definición de antipsicóticos atípicos: bloquean los receptores D2
y 5-HT2, tienen eficacia en los síntomas negativos de la esquizofrenia
y en cuadros resistentes al tratamiento convencional; los efectos extrapiramidales
aparecen a ddosis algo más altas que las terapéuticas (con más de 6 mg/día de risperidona
o más de 10-15 mg/día de olanzapina).
Pero dentro de esta semejanza básica hay bastantes diferencias entre los miembros
del grupo. Una importante es que, a diferencia de la clozapina, los nuevos antipsicóticos
atípicos no parecen tener efectos adversos hematológicos. La farmacología básica
es diferente también, y la tabla II muestra las particularidades en el bloqueo de
receptores de neurotransmisores.
tabla ii. perfiles
de bloqueo de neurotransmisores de los
antipsicoticos
atipicos
|
Neurotransmisor |
Dopamina |
Serotonina |
Noradrenalina |
Histamina |
Acetilcolina |
||
|
Tipo de Receptor |
D1 |
D2 |
5-HT2 |
a1 |
a2 |
H1 |
M1-3 |
|
Clozapina |
+ |
+ |
+ |
+ |
+ |
+ |
+ |
|
Olanzapina |
+ |
+ |
+ |
+ |
¾ |
+ |
+ |
|
Risperidona |
¾ |
+ |
+ |
+ |
+ |
+ |
¾ |
+ Bloquean el receptor
¾
No hay bloqueo
La tabla II es meramente indicativa porque omite un dato importante: la
afinidad por el receptor, que define la potencia de bloqueo y que es muy
variable entre los tres medicamentos para cada receptor. De todas formas en estos
momentos del perfil farmacológico no pueden deducirse diferencias terapéuticas.
Para esto son necesarios ensayos clínicos comparativos que de momento no se han
efectuado.
Un criterio práctico de selección más fácil de deducir
de la farmacología básica (pero tampoco totalmente) es el perfil de efectos adversos.
Figura recogido en la tabla III, aunque debemos hacer notar la poca experiencia
con la olanzapina.
tabla iii.
perfiles de efectos secundarios de los antipsicoticos atipicos
Clozapina
Olanzapina
Risperidona
Agranulocitosis
Si
No
No
Efectos extrapiramidales
No
A dosis altas
A dosis altas
Hipotensión ortostática
Alta
Baja
Moderada
Convulsiones
Si
No
Raras
Sedación
Alta
Baja
Baja
Efectos anticolinérgicos
Si
Si
No
Taquicardia
Si
No
Si
Aumento de peso
Si
Si
Si
Hipersecreción de prolactina
No
No
Si
Las características favorables (eficacia en síntomas positivos y negativos, efectos
extrapiramidales mínimo) convierten teóricamente a los antipsicóticos atípicos en
el tratamiento de elección. En la práctica, el grupo está constituido en estos momentos
por un medicamento que necesita controles hematológicos estrictos y por fármacos
poco experimentados que parecen intermedio entre la clozapina y los antipsicóticos
típicos. Estas circunstancias (y consideraciones de coste de tratamiento) aconsejan
iniciar los tratamientos con un antipsicótico típico y reservar los atípicos a casos
que no respondan a los primeros o que desarrollen cuadros extrapiramidales severos
o incontrolables.
Un esquema de tratamiento podría ser el siguiente:
| Tratar con antipsicóticos típicos | |
|
No responde* o efectos extrapiramidales i |
|
|
Tratar con risperidona o con olanzapina |
|
|
No responde i |
|
|
Tratar con clozapina |
|
*No responde en este escalón puede definirse como falta de respuesta a dos antipsicóticos
típicos sucesivos.
No se puede recomendar un antipsicótico típico de elección. La eficacia de todos
es prácticamente la misma pero hay gran variabilidad individual de la respuesta.
La selección suele hacerse por criterios como historial de respuesta del paciente
o sus familiares próximos a un determinado medicamento, el perfil de efectos adversos
y la familiaridad del médico con las características del fármaco. Es preferible
conocer bien dos o tres antipsicóticos diferentes que usar toda la gama. La tabla
IV recoge recomendaciones de selección de antipsicóticos típicos en base a la patología
a tratar.
tabla iv.
recomendaciones particulares de antipsicoticos tipicos