FUENTE: EL MUNDO. 2003 8-MARZO-2004.
Resumen [texto completo]
Al principio, Neo no podía creer que estaba dentro de un programa informático y eso que Morfeo ya le había explicado que Matrix era precisamente eso, un mundo irreal creado por las máquinas y puesto ante sus ojos para hacerle pensar que era la realidad. Según su mentor, ese universo había sido creado para esconder que el elegido, como otros muchos humanos, era un esclavo de las máquinas. No se sabe quién se inspira en quién, si los científicos en los guionistas o al revés, pero lo cierto es que lo concreto se parece cada vez más a la ficción. Después de alrededor de 30 años de desarrollo, la realidad virtual va a entrar definitivamente en las vidas de los ciudadanos de a pie y lo hará de la mano de las neurociencias en general y de la psicología en particular. La diferencia con el mundo descrito en 'Matrix' es que los hombres y mujeres de ciencia consideran que el espacio cibernético puede ser curativo.
Los expertos prevén que la realidad virtual será una de las formas de terapia psicológica que más va a crecer en los próximos 10 años. Y concretamente el grupo europeo de investigación más activo y con más experiencia en este campo se encuentra en Castellón, en la Universidad Jaume I, dirigido por Cristina Botella. Esta metodología ya se está aplicando al tratamiento de patologías como la fobia social, el miedo a volar, el estrés postraumático provocado por acontecimientos como el 11-S o la participación en conflictos bélicos, entre otros. La doctora Botella ha afirmado además que numerosas clínicas distribuidas por toda la geografía española ya han comprado los programas creados por el equipo de Castellón y los están usando como parte de la terapia de estos trastornos. Pero esto es sólo el principio, porque el grupo español está investigando el modo de emplearla en la depresión y se han creado auténticos universos virtuales para descubrir los misterios del comportamiento humano y las emociones que nos mueven.