10 DE SEPTIEMBRE DE 1998

PSIQUIATRIA
Aceite de pescado para curar la mente

MYRIAM LOPEZ BLANCO

El salmón del Atlántico, la caballa y el arenque pueden ser parte del tratamiento futuro contra la depresión, la enfermedad bipolar y la esquizofrenia. En una conferencia patrocinada por los Institutos Nacionales de la Salud estadounidenses, se acaban de presentar los resultados de distintos estudios que sugieren que un consumo alto de ácidos grasos esenciales, sobre todo el omega-3, mejora estos estados cerebrales. El organismo no puede producir ácidos grasos esenciales. Por eso han de consumirse en la dieta o como complemento.

Los países en los que se consumen mayores cantidades de aceite de pescado tienen menores tasas de depresión que los países en los que este alimento no forma parte de la dieta principal.

Un estudio realizado por el equipo del doctor Joseph Hibbeln, del National Institute on Alcohol and Alcoholism, ha relacionado la presencia en la sangre del omega-3 con un mayor producción de serotonina (que está en baja cantidad en
las personas deprimidas).

En otro estudio realizado con 18 pacientes con comportamientos suicidas, los niveles altos de estas grasas se relacionaron con puntuaciones bajas en unos tests diseñados para predecir el suicidio.

Andrew L. Stoll, director de psicofarmacología en el Brigham and Women's Hospital de Boston, presentó un estudio con 50 pacientes con enfermedad bipolar. A la mitad se le administró 10 gramos diarios de omega-3 en una fórmula especial, y la otra mitad, un placebo hecho con aceite de oliva. (Todos siguieron con su tratamiento habitual). El estudio tenía que durar nueve meses, pero después de cuatro, la tasa de recaídas en el grupo que tomaba el omega-3 se redujo de forma sorprendente. No está nada claro cómo funciona esta grasa, pero se cree que actúa de una forma similar al litio y el valproato, dos fármacos para la enfermedad bipolar que bloquean la transmisión neuroquímica entre neuronas.

Malcolm Peet, jefe de psiquiatría de la Universidad de Sheffield, en el Reino Unido, ha encontrado, en tres pequeños estudios, que la administración de omega-3 reduce la gravedad de los síntomas de la esquizofrenia.