Tratamientos

          Se recetan tratamientos bioquímicos. Tradicionalmente se ha utilizado con buenos resultados el Litio. Actualmente hay otros medicamentos que están dando buenos resultados.

          Aunque el tratamiento de psicoterapia fue desestimado hasta hace relativamente poco tiempo, actualmente se recomienda vivamente que las personas con desordenes bipolares cuenten con una red de apoyo iniciada con un psicoterapeuta, amigos que conozcan el problema y participar en Grupos de Apoyo tanto de presencia física como a través de Internet.


Consenso De Los Expertos del Guia Para el Tratamiento del Disturbio Bipolar
Un Guia Para Los Pacientes y las Familias

¿COMO SE TRATA EL TRASTONO BIPOLAR?

Las Etapas de Tratamiento

Los Componentes del Tratamiento

El MEDICAMENTO

          Los dos tipos más importantes de medicamentos usados para controlar los síntomas del disturbio bipolar son estabilizadores de ánimo y antidepresivos. Su doctor puede también prescribir otros medicamentos para ayudar con el insomnio, la ansiedad, la inquietud, o los síntomas psicóticos.

¿Qué son los estabilizadores de ánimo?

          Los estabilizadores de ánimo son usados para mejorar síntomas durante episodios agudos maníacos, hipomaníacos, y mixtos. Pueden a veces también reducir síntomas de depresión. Son el apoyo del tratamiento preventivo a largo plazo tanto para la manía como para la depresión. Tres estabilizadores de ánimo están siendo utilizados ampliamente en los Estados Unidos:

          Afortunadamente, cada uno de los tres estabilizadores de ánimo tiene diferentes acciones químicas en el cuerpo. Si uno no trabaja para usted, o usted tiene efectos secundarios persistentes, su doctor puede sugerir otro, o dos medicamentos de combinación en dosis que usted puede manejar. Para los tres estabilizadores de ánimo se hacen pruebas de la sangre para determinar la dosis correcta y para monitorear la seguridad del efecto correcto.

Seleccionando un estabilizador de ánimo durante un episodio maníaco agudo

          Las drogas de primera línea para el tratamiento de una fase de un episodio maníaco agudo son litio y valproate. Al elegir entre ellos, su doctor tendrá en cuenta si ya estas medicinas han trabajado para usted en el pasado o si hay efectos secundarios particulares que podrían afectar su preferencia. Cuando todo ya es igualmente considerado, la decisión inicial puede ser que sea en el subtipo del disturbio bipolar que usted tenga. Los expertos prefieren litio para pacientes con ánimos eufóricos (extremadamente alegres) y valproate para pacientes con manifestaciones mixtas (episodios maníacos con un ánimo muy infelíz o irritable) o para pacientes que tienen ciclos de cambios rápidos.

          El tratamiento agudo con litio o valproate ayuda generalmente en forma significante a las pocas semanas. Sin embargo, si el primer medicamento no trabaja bastante bien, su doctor puede cambiarle a otro o combinarlos. Carbamazepina es también útil como un respaldo, especialmente para episodios mixtos o de ciclos de cambios rápidos.

Seleccionado medicamentos adicionales para un episodio maníaco

          Dos tipos de medicamentos son utilizados para el insomnio y la agitación durante un episodio maníaco:

          Durante el tratamiento agudo de la manía, usted puede necesitar una de estas ayudas para dormir y para reducir su agitación mental o física. El medicamento de antipsicósis es de gran ayuda si usted tiene ilusiones, alucinaciones, o la agitación severa. Estas medicinas adicionales pueden también ser necesitadas porque puede tomar algunas semanas para obtener el efecto completo de los estabilizadores del ánimo. Afortunadamente, medicinas de antiansiedad y antipsicósis trabajan rápidamente y pueden ser dadas por boca o por inyección. Si usted se siente severamente maníaco que no pude reconocer los síntomas de su enfermedad y rehusa medicamentos, las inyecciones pueden ayudar literalmente salvar su vida evitando que actúe en modos impulsivos, irracionales, o peligrosos.

          Tanto las medicinas de antiansiedad como de antipsicósis pueden provocar sueño como un efecto secundario. Las medicinas de antipsicósis pueden también provocar rigidez de los músculos, inquietud, y otros efectos secundarios. Si usted tiene problemas con efectos secundarios, dígaselo a su doctor, quien puede ajustar la dosis ó añadir otro medicamento para ayudarle. Mientras usted recupera, la dosis de estas medicinas son generalmente disminuidas. Puede que sean descontinuadas dentro de algunas semanas o meses.

Seleccionando un antidepresivo

          Aunque los estabilizadores de ánimo por sí mismos, especialmente litio, pueden sacarle de una depresión, usted puede necesitar también tomar un específico medicamento antidepresivo para tratar el episodio depresivo. Sin embargo, si se da a solas, los antidepresivos pueden a veces provocar un problema mayor al disturbio bipolar empujando su ánimo a un nivel demasiado alto (causando hypomanía, manía, o hasta rápidos ciclos de cambio). Por lo tanto, en el disturbio bipolar, los antidepresivos son dados junto con un estabilizador de ánimo para evitar una sobrecarga.

          Los antidepresivos toman generalmente varias semanas para comenzar a mostrar efectos completos así que no se desaliente si usted no siente mejora de una vez. Aunque la primera droga intentada trabajará para la mayoría de pacientes, es común de pasar por dos o tres atentos de antidepresivos antes de encontrar lo que es correcto para usted. Mientras espera para que el antidepresivo trabaje, su doctor puede también darle un medicamento sedante para ayudarle con el dormir, la ansiedad, o la agitación. Después que usted se recupere de la depresión, su doctor le ayudará a decidir si debe de disminuir lentamente la dosis de antidepresivos.
Muchas clases de antidepresivos están disponibles con diferentes mecanismos químicos de acción. Todos pueden ser efectivos, pero la mayoría de los expertos consideran los siguientes dos tipos como los preferidos en el disturbio bipolar:

          Si estos no trabajan, o si provocan efectos secundarios desagradables, las otras posibilidades son:


La terapia electroconvulsiva

          Aunque la terapia electroconvulsiva (TEC) ha tenido una gran cantidad de publicidad negativa, puede salvar la vida y es frecuentemente el tratamiento más seguro y efectivo para la depresión psicótica. TEC puede también ser necesitada si usted se siente seriamente enfermo y no puede esperar a que las medicinas funcionen, si usted ha tenido varios fracasos con medicamentos antidepresivos, o si usted tiene condiciones médicas ó embarazo que hacen a la terapia con drogas menos segura. Recuerde que el TEC es mucho más seguro y más confortable que como ha sido filmado en las películas de Hollywood y que puede ser extraordinariamente efectivo. Como todos los tratamientos, el TEC tiene potenciales efectos secundarios. Aunque hay generalmente desajuste de la memoria al corto plazo, la mayoría de los pacientes de TEC consideran que los beneficios sobrepasan la posibilidad del sufrimiento al largo plazo de una severa, castigante depresión.

Más sobre el T.E.C. (enviado por semeolvida)

          Es la posición de la Oficina de Salud Mental que las personas con necesidades psiquiátricas deben tener acceso a todo servicio de tratamiento aprobado que sea efectivo clínicamente incluyendo la terapia electroconvulsiva (TEC), cuando se indique como clínicamente apropiado. Basado en la conclusión de la Asociación Psiquiátrica Americana, la Asociación Médica Americana, el Instituto Nacional de Salud Mental y organizaciones similares en Canadá, Gran Bretaña y muchos otros países, la terapia electroconvulsiva es un tratamiento médico seguro y efectivo para ciertos desórdenes psiquiátricos.

          Aunque el proceso exacto en el que se basa la efectividad de la TEC es incierto, se conoce que sus beneficios dependen de producir una convulsión en el cerebro. Se cree que los cambios biológicos que resultan de la convulsión producen un cambio en la química del cerebro el cual se cree es la clave para restaurar las funciones normales. Actualmente, se están conduciendo un número considerable de investigaciones para aislar estos procesos bioquímicos críticos. Durante el procedimiento los pacientes están bajo anestesia general y se les administra un relajante muscular para prevenir movimientos y para asegurar que durante la convulsión sólo ocurre contracción mínima de los músculos. El curso del tratamiento consta de dos a tres procedimientos de TEC por semana, por varias semanas, provisto por un equipo clínico cualificado, dirigido por un psiquiatra. La percepción del público acerca de la TEC está frecuentemente basada en representaciones erróneas que presentan la TEC como un procedimiento doloroso, utilizado para controlar o castigar a los pacientes. Estas representaciones no tienen ningún parecido con la TEC moderna practicada según las directrices profesionales aceptadas.

          Los centros de la Oficina de Salud Mental proveen acceso a la terapia electroconvulsiva, ya sea en los centros psiquiátricos de la Oficina o en los hospitales de la comunidad. La TEC se utiliza en un número limitado de pacientes, a los que se les prestan servicios en los centros para pacientes internos de la Oficina de Salud Mental. Estos pacientes requieren y son apropiados para este tratamiento. Tales pacientes sufren, usualmente, de desórdenes severos los que son potencialmente un peligro a sus vidas (ya sea depresión mayor o desórden bipolar), esquizofrenia resistente a medicamentos y desórdenes esquizoide-afectivos o catatonia severa (una condición relativamente rara).

          Los efectos secundarios de la terapia electroconvulsiva pueden causar daños transitorios a las funciones cognoscitivas, los cuales se manifiestan a corto plazo y en alguna pérdida de memoria. La pérdida de memoria se relaciona a eventos previos al tratamiento y puede esperarse que cese en un periodo de unos cuantos días a semanas (Sackeim, 1992). En raros casos, este daño a la memoria puede durar por periodos considerablemente más largos- de semanas a meses hasta años. Aún en estos casos, el impedimento de la memoria no interfiere con el funcionamiento mental o causa un déficit persistente en la formación de nuevas memorias o interfiere con las funciones cognoscitivas, tales como la inteligencia (Sackeim et al., 1992 1993, 2000). Hay una ausencia clara de evidencia que indique que la TEC causa daños a las neuronas u otras células del cerebro (Devanand et al., 1994).

          En el estado de Nueva York, a las personas que se tratan con la terapia electroconvulsiva tiene que serle ofrecida una explicación del procedimiento propuesto y el curso del tratamiento, incluyendo una discusión de los beneficios esperados, riegos razonables y previsibles, y cualquier alternativa razonable al tratamiento propuesto. Las leyes y reglamentos del Estado de Nueva York disponen que ningún paciente podrá ser tratado con la TEC contra su voluntad, siempre y cuando el paciente retenga la capacidad para hacer una decisión racional relacionada al tratamiento. Si existe razón para pensar que el paciente no tiene la capacidad para decidir, el equipo de tratamiento puede solicitar permiso a la corte para administrar la TEC, cuando el medico del paciente determina que este tratamiento pudría ser de mayor beneficio para el paciente.

          En estos casos, la corte tiene que determinar que la persona no tiene capacidad mental y tiene que balancear si el tratamiento propuesto esta suficientemente justificado. Esta decisión se basa en las circunstancias individuales de cada caso incluyendo el mejor interés del paciente, los beneficios a ser obtenidos, efectos secundarios potencialmente adversos y consideraciones a cualquier alternativa de tratamientos que sean menos invasivos. La Oficina de Salud Mental se adhiere a las leyes y reglamentos del Estado de Nueva York en todos los casos donde se solicita el tratamiento cuando el paciente no tiene capacidad mental.

          Para maximizar la efectividad y minimizar los efectos secundarios del tratamiento, la Oficina de Salud Mental esta comprometida a asegurar que los profesionales que administran la TEC en el estado de Nueva York siguen las directrices más actualizadas (segunda edición) publicadas por el Grupo de Trabajo de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) Sobre Terapia Electroconvulsiva. Los centro psiquiátricos de la Oficina de Salud Mental que proveen la TEC se adhieren a las Directrices del Grupo de Trabajo de la APA Sobre Terapia Electroconvulsiva.

Estas directrices detalladas tratan sobre lo siguiente:

          Indicaciones clínicas para el uso de la terapia electroconvulsiva, incluyendo uso primario y secundario.

          Determinación de factores de riesgo medico incluyendo evaluación de riesgo y condiciones médicas especificas asociadas con el aumento de riesgo.
Identificación y tratamiento de grupos especiales incluyendo mujeres embarazadas, ancianos, personas con condiciones del corazón, etc.

          Reducción, reconocimiento y respuesta a los efectos adversos incluyendo complicaciones cardiacas, disminución de los niveles de oxigeno, convulsiones prolongadas, pérdida de la memoria, etc.

          Adecuación e interacción de los medicamentos durante el periodo del tratamiento de la TEC.

          Procedimientos para obtener el consentimiento escrito para la administración de la TEC para los pacientes que tienen capacidad para consentir.

          Requerimientos de personal, incluyendo disciplinas médicas, licencias, adiestramiento y responsabilidades específicas de tratamiento.

          Procedimiento del tratamiento durante todas las fases de la administración de la TEC, incluyendo la preparación del paciente, pre-tratamiento, durante la recuperación y post tratamiento.

          Descripción de los aparatos mecánicos para la ECT, incluyendo identificación del equipo preferido, mantenimiento de rutina y la calibración del equipo.

          Descripción del equipo médico requerido para observar y manejar a los pacientes durante el proceso de la TEC, incluyendo al equipo para observar los signos vitales y proveer manejo iniciar de emergencias médicas.

          Evaluación continua de la respuesta terapéutica de los pacientes y revisión de los efectos adversos, incluyendo los cambios cognoscitivos y la identificación de cualquier factor de riesgo nuevo.

          Datos sobre el uso de la TEC en los centros para pacientes internos en el estado de Nueva York:

          Cinco de los 27 centros psiquiátricos de la Oficina de Salud Mental actualmente proveen terapia elctroconvulsiva (los centros de Creedmoor, Manhattan, Pilgrim and Rockland y el Instituto Psiquiátrico de Nueva York). Doce de los centros psiquiátrico informaron proveer TEC utilizando hospitales en la comunidad durante el año calendario de1 2000.

          Un total de 134 (1.3 ) individuos de aproximadamente 10,000 pacientes adultos internos que recibieron servicios de la Oficina de Salud Mental (centros para adultos y forenses) recibieron TEC durante el año calendario de1 2000.

          De los 134 individuos que recibieron TEC, 95 (aproximadamente 71 ) fueron tratados en los centros y 39 (29 ) fueron tratados por proveedores en la comunidad.

          El número de individuos, en los centros psiquiátricos de la Oficina de Salud Mental, que recibieron TEC ha aumentado de 74 en el 1990 a 134 en el 2000 (45 ) .
De los 134 individuos, en los centros psiquiátricos de la Oficina, que recibieron TEC en el año 2000, 35 (26 ) lo hicieron bajo orden de la corte. El número de procedimientos de TEC ordenado por la corte ha aumentado 52 desde 1998, cuando 23 individuos recibieron terapia electroconvulsiva bajo orden de la corte.

          De acuerdo a los datos SPARC del Departamento de Salud, la tasa de TEC para individuos que reciben TEC en centros que no pertenecen al Oficina de Salud Mental es 1.8 del numero total de personas servidas. Esta es mayor que la tasa de 1.3 en los centros de la Oficina de Salud Mental.

http://www.omh.state.ny.us/omhweb/spansite/ect_sp.htm

 

Acerca de la hospitalización

          El tratamiento en el hospital es necesitado a veces pero es generalmente breve (1­2 semanas). La hospitalización puede ser esencial para evitar el comportamiento destructor propio, impulsivo, ó agresivo que la persona va a lamentar después. Los pacientes maníacos frecuentemente carecen conocimiento que están enfermos y requieren hospitalización. La investigación ha mostrado que después de la recuperación, la mayoría de pacientes maníacos están agradecidos por la ayuda que recibieron, aunque fue dada contra su voluntad en el momento.

          Durante la depresión, la hospitalización puede ser necesitada si una persona se siente muy suicida. La hospitalización está también utilizada para personas que tienen complicaciones médicas que hacen más difícil monitorear los medicamentos y para la gente que no puede dejar de usar drogas ó alcohol. Recuerde, el temprano reconocimiento y tratamiento de episodios maníacos y depresivos pueden disminuir las oportunidades de hospitalización.


El medicamento para la prevención de toda una vida.

          El exitoso manejo del disturbio bipolar requiere mucho de los pacientes y las familias. Habrán ciertamente muchas veces cuando usted estará tentado urgentemente de detener su medicamento por que 1) usted se siente bien, 2) usted extraña la exitación, o 3) usted se siente molesto con los efectos secundarios. Si usted detiene su medicamento, usted probablemente no tendrá un episodio agudo inmediatamente durante los días o semanas que siguen, pero con el tiempo usted probablemente tendrá una recaída. No olvide el modelo del "encender", que sugiere que cada episodio empeora sus oportunidades de tener un curso suave y cómodo al largo plazo.

          A veces el diagnóstico es incierto después de un sólo episodio y es posible reducir lentamente el medicamento después de casi un año. Sin embargo, si usted ha tenido solamente un episodio de manía pero tiene una historia familiar muy fuerte (sugiriendo que usted puede haber heredado el disturbio), o si el episodio fue tan severo que casi le arruinó su vida, usted debería considerar seriamente de tomar medicamento durante varios años si no de por vida. Si usted ha tenido dos o más episodios maníacos o depresivos, los expertos recomiendan fuertemente que tome medicamento de prevención indefinidamente.

¿Cuán frecuente funciona el medicamento de prevención?

          Los estabilizadores de ánimo (litio, [valproate], [carbamazepina]) son el núcleo de prevención. Cerca de una persona en tres con disturbio bipolar estará completamente libre de síntomas tomando medicamento de estabilización de ánimo de por vida. La mayoría de la gente siente una gran reducción de la frecuencia de sentirse enfermo ó en la severidad de cada episodio. No se desaliente si usted ocasionalmente siente que pudiera estar en camino a un episodio maníaco o depresivo. Siempre reporte inmediatamente cambios a su doctor, debido a que ajustes en su medicina cuando tiene los primero síntomas pueden generalmente restaurarle el ánimo normal. A veces toma justamente un ligero aumento en el nivel de la sangre de su estabilizador de ánimo, u otras medicinas pueden necesitar ser añadidas. Los ajustes de medicamento son generalmente una parte rutinaria del tratamiento (lo mismo que la dosis de insulina es cambiada de vez en cuando en la diabetes). Nunca tema informar los cambios de síntomas­generalmente no requieren ningún cambio muy dramático en el tratamiento y su doctor estará ansioso por ayudar.

Tome su medicina como se le dirigió aún si usted ha sentido mejora durante largo tiempo.

          A veces la gente que se ha sentido bien por un número de años confían que el disturbio bipolar se ha ido lejos y que ya no necesitan medicina. Lamentablemente, los medicamentos no "curan" el disturbio bipolar. Dejar de tomarlos aún después de muchos años de sentirse bien puede llevarle a una recaída desastrosa, a veces dentro de unos meses. Generalmente, las únicas veces que usted debería considerar seriamente dejar de tomar medicamentos de prevensión sería cuando usted desea estar embarazada o cuando tiene un problema médico serio que haría que las medicinas fuesen dañinas. Hasta estas no son razones absolutas para detener. Hable siempre cuidadosamente sobre estas situaciones con su doctor. Si usted va a detener sus medicamentos, es importante reducir la dosis de las medicinas muy lentamente (de semanas a meses).

Dígale a su doctor de una vez acerca de cualesquier efectos secundarios que usted tiene.

          Algunos medicamentos tienen diferentes efectos secundarios que otros y un efecto secundario de una persona (e.g., somnolencia desagradable) puede realmente ayudar a otra persona (e.g., alguien que sufre de insomnio). Los efectos secundarios que usted puede tener de los medicamentos depende de:

          Por lo menos la mitad de aquellos que toman estabilizadores de ánimo tienen efectos secundarios (Vea el cuadro abajo). Estas son especialmente comunes si las dosis altas y más una combinación de medicinas son necesitadas durante la fase aguda del tratamiento. Bajando la dosis y reduciendo la cantidad de medicinas generalmente ayuda, pero algunos pueden tener suficiente serios efectos secundarios para requerir un cambio de medicina. Los efectos secundarios tienden a ser peor temprano en el tratamiento, pero algunos que han tomado litio por 20 años o más tiempo con resultados buenos desarrollan problemas con efectos secundarios o toxicidad cuando envejecen. Afortunadamente, valproate o carbamazepina son frecuentemente excelentes alternativas mientras el cambio es hecho gradualmente. Valproate aparece provocar menos efectos secundarios durante el tratamiento de largo plazo.

Si los efectos secundarios son un problema para usted, hay un número de enfoques que su doctor puede sugerir:

Recuerde: El cambio de medicina es una decisión complicada. ¡Es peligroso hacer cambios de su medicina por su propia cuenta!

Los Efectos Secundarios de los Estabilizadores del Animo

  Los efectos secundarios perturbadores comunes que usted podría ver temprano en el tratamiento, dependiendo de la dosis Los problemas de largo plazo que hay que observar (frequentemente hay soluciones sin tener que cambiar medicina) Escasos pero potencialmente con efectos secundarios dañinos
Litio
  • Temblor
  • Debilidad muscular
  • Molestia estomacal, diarrea
  • Sed, orinar más frecuente
  • Problemas al concentrarse
  • Ganancia de peso
  • Problemas de la tiroide
  • Problemas de los riñones
  • Acne
Toxicidad de litio: temblor severo, nausea y confusión debido a la sobredosis y la deshidratación
Valproate
  • Soñolencia
  • Estómago alterado
  • Mareos
  • Temblor
  • Ganancia de peso
  • Pérdida de cabellos
  • Cambios moderados en las del hígado
Daño poco común al hígado especialmente si se toman junto con otras medicinasque se usan para la epilepsia
Carbamazepina
  • Soñolencia
  • Mareos
  • Dolor de cabeza
  • Visión borrosa
  • Estómago alterado
  • Cuenta disminuida de los glóbulos blancos
  • Cambios moderados en las pruebas del hígado
Salpullido; raramente severo

Escasos cambios drásticos de bajada en los glóbulos blancos

Elaborado por:
La Asociación Nacional Depresiva y Maníaca­Depresiva
730 N. Franklin St., Suite 1015
CHICAGO, IL 60610-3526
800-82-NDMDA (800-826-3632)

 

Carbonato de litio

N. del trad. A diferencia de otros medicamentos, la información sobre el litio es muy abundante , se ha hecho un resumen y taducción de contenidos en inglés por parte de Jorge Fernández según información de: http://bipolar.about.com/cs/lithium/index.htm


Introducción

          El carbonato de litio es el fármaco utilizado con mayor asiduidad en el tratamiento del trastorno bipolar. El ácido valproico y el Tegretol también son comunes en el tratamiento, frecuentemente combinados con el litio. Hay diferentes presentaciones y derivados del litio en tabletas, cápsulas y jarabes: litotabs, litane, litonate, eskalith, cibalith y Litobit. El litobit es una versión suavizada que ayuda a disminuir los efectos secundarios, aunque puede ocasionar diarrea. El litio es efectivo en el tratamiento de la fase maníaca del trastorno bipolar agudo; actúa como estabilizador del estado de ánimo y es útil entorno al 70-80 % de los pacientes bipolares tratados.

          El litio requiere un proceso de unas dos o tres semanas para tomar el control de los síntomas maníacos, de forma que el psiquiatra puede prescribir un antipsicótico como el Haldol durante este tiempo; hay informes aislados de reacciones tóxicas en el paciente al combinado Haldol & litio, y puede ser debido al hecho de que los niveles de litio en la sangre en dichos casos eran excesivamente altos. Los psiquiatras que utilizan combinaciones de litio y antipsicóticos deben observar un control especialmente estricto en los pacientes.

          Cuando los síntomas de manía desaparecen, el consumo de antipsicóticos debe interrumpirse, pero no el del litio, que debe continuar. Algunos pacientes tratados con litio experimentan ocasionalmente depresiones repentinas o episodios de ciclado rápido; esto puede obedecer a un incremento en la dosis (hasta 1.2 miliequivalentes por litro (mEq/L) o a la adicción de un antidepresivo. Cuando dichas depresiones suceden en pacientes que han estado tomando litio, o bien en aquellos que son capaces de tolerar una dosis alta, debe considerarse la posibilidad de que la dosis hubiera sido inadecuada.

          Habitualmente, los pacientes depresivos que nunca han experimentado un episodio de manía suelen responder bien al tratamiento con litio. Algunos pacientes que no han respondido a los antidepresivos tricíclicos, incluso después de bastantes semanas de tratamiento, han sido tratados con litio junto a sus antidepresivos habituales y han experimentado mejoras significativas.

          El litio es también útil en el tratamiento de los desórdenes esquizoafectivos, en los cuales se produce un pensamiento esquizofrénico acompañado por un cambio en el comportamiento (tanto manía como depresión). Algunas teorías mantienen que el litio acompañado de un antipiscótico puede ser el mejor tratamiento para esta enfermedad. Sin embargo, es cuestionable el hecho de si los esquizofrénicos que no tienen un trastorno afectivo (las emociones fuertes no están relacionadas con lo que sucede en su entorno) responderán a esta combinación.

          La pobre respuesta al litio en un elevado porcentaje de pacientes es debida en ocasiones a una falta de constancia en el seguimiento del tratamiento. Entre el 25 y el 50 % de los pacientes tratados con litio son incapaces de tomarlo como se les ha prescrito. El paciente debe someterse a un examen físico antes de empezar a tomar litio, incluyendo hígado, test de tiroides, tasa de sales en sangre y recuento de células sanguíneas.

          Hay un grupo de pacientes al cual probablemente no se le debe suministrar litio para el tratamiento de la enfermedad, es decir, todos aquellos con problemas de riñón o corazón, aquellos que hayan tomado thiazida y diuréticos para la tensión alta, aquellos con un cuadro clínico de debilidad severa y los que requieren una dieta baja en sodio. Una tasa baja de sodio puede resultar en niveles tóxicos de litio en sangre.

          La supervisión del nivel de litio en la sangre es extremadamente importante.Si el nivel es demasiado bajo, los síntomas no estarán bajo control; si es demasiado alto, la condición tóxica resultante puede resultar muy peligrosa.
La correcta adminitración del litio es parcialmente determinada por el peso del paciente. Una dosis inicial habitual se establece entorno a 300 miligramos dos o cuatro veces al dia. La medida del nivel de litio en la sangre debería hacerse dos veces semanalmente durante las primeras dos semanas, una vez a la semana durante las siguientes tres o cuatro y con intervalos de dos semanas durante los dos meses siguientes; a partir de entonces, mensualmente. El mejor momento para comprobar el nivel de sangre es 12 horas después de que el paciente ha tomado su última dosis.

          El nivel de sangre deseado se establece usualmente entre 0.6 y 1.2 mEQ/L. Un nivel mayor que 1.5 mEQ/L podría ser peligroso. Niveles por debajo de 0.5 o 0.6 mEQ/L podrían ser considerados como adecuados solo para algunas personas de edad avanzada o para aquellos que no pueden tolerar más. Para los pacientes que pongan objecciones a realizar análisis de sangre, hay una forma de chequear los niveles de litio vía saliva. Si un paciente que ha tomado litio deja de tomarlo, puede expermientar sensaciones de ansiedad, tensión, palpitaciones, náuseas, diarrea, fatiga y jaquecas.

          Entre los efectos secundarios del litio se pueden nombrar a las náuseas, la pérdida de apetito y diarrea suave. Dichos síntomas son comunes durante las primeras semanas de tratamiento, pero suelen reducirse con el paso del tiempo. El paciente puede experimentar asímismo mareos y un fino temblor de las manos. Los temblores son menores si la dosis es incrementada poco a poco más que si se hace de golpe. Pueden disminuirse si el paciente toma pequeñas dosis varias veces al día. El uso del Litobid puede reducir también la severidad de los temblores. Una dosis de 40 a 80 mg por día de Inderal (propanolol) puede controlar los temblores. Sin embargo, el Inderol puede disminuir la tensión sanguínea y reducir el ritmo cardíaco. Una repentina interrupción del Inderol puede derivar en ansiedad y temblores severos.

          Los pacientes con problemas de hígado no deben tomar litio. El aumento de la producción de orina y una sed excesiva son también efectos secundarios, pero de escasa importancia. El Midamor, dos veces al día, puede reducir el problema. De cara a prevenir daños en el hígado, los pacientes deberían tomar dosis de mantenimiento de litio en su medida más baja posible pero efectiva. Se ha sugerido también que el tomarse la dosis diaria de litio en una sola dosis a la hora de dormir disminuye el problema urinario. Otros efectos secundarios potenciales incluyen el aumento de peso, hipotiroidismo, incremento de glóbulos blancos en la sangre, manchas en la piel y defectos en el nacimiento.

          Si la concentración de litio en sangre se convierte en excesiva, pueden aparecer problemas más graves. Las náuseas pueden convertirse en severas y aparecer los vómitos, la diarrea, pesadez, vértigo, espasmos musculares y un ritmo cardíaco irregular. Cualquiera de estos signos pueden aparecer en el paciente y permanecer durante varios días, lo cual implicaría necesariamente una visita al doctor para revisar de nuevo los niveles de litio.

          El litio puede interactuar con muchos fármacos, incluyenfo el Ibuprophin (Advil), acetazolamida, antihipertensivos, antiinflamatorios, bloqueadores de los canales de calcio, Carbamazepina, diureticos, hydroxyzina, ibuprofeno, inderal, procardia, marihuana, relajantes musculares, neurolepticos, tetracyclina, antidepresivos tricíclicos, inhibidores MAO, cafeína y otros fármacos. Cualquier paciente que utilice alguno de los mencionados, debe consultar con su médico los posibles efectos secundarios.

DECÁLOGO DEL CONSUMIDOR DE LITIO

1. Tomar la medicación con una base regular prescrita por el doctor. Preguntar al doctor qué debe hacerse si no se cumple una o más dosis. Excepto si el doctor lo autoriza, nunca sustituir una dosis anterior no consumida por el doble de dosis en la siguiente; como se ha visto, eso produciría un nivel de litio en sangre peligrosamente alto.

2. Obtén niveles de litio regulares en sangre una vez establecido el nivel ideal por el doctor, con mínimas variaciones entre un análisis y el siguiente y/o anterior.

3. Realizar los tests de litio en sangre 12 horas después de la última dosis. Informar al doctor de si han transcurrido menos de 11 horas o más de 13 desde la última dosis.

4.Informar al doctor de cualquier otra medicación que se esté tomando, de forma que pueda cambiar los niveles de litio.

5. Notificar al doctor cualquier variación significativa en el peso o la dieta; es especialmente importante explicarle si se ha iniciado o se tiene pensado iniciar una dieta para perder peso, ya que puede afwectar drásticamente a los niveles de litio en sangre.

6. Avisar al doctor sobre cualquier cambio en la frecuencia del urinado, pérdida de fluidos a través de la diarrea, vómitos, sudoración excesiva o enfermedad física, particularmente en el caso de la fiebre, ya que se requerirán ajustes especiales en la realización de los tests e incluso variaciones en las dosis posteriores.

7. Si se tiene planeado quedarse embarazada, consultar con el doctor.

8. Si se visita a otro médico o se tiene planificada una intervención quirúrgica, avisar a dicho doctor que se está tomando litio.

9. Debido a que puede llevar una cantidad considerable de tiempo que el litio haga efecto sobre el trastorno del comportamiento, no desanimarse. Continuar tomando el medicamento como se ha prescrito hasta que el propio doctor lo cambie tras una evolución significativa. Sin embargo, se debe avisar sin falta al doctor ante cualquier cambio o recurrencia en la manía o la depresión ya que ello conlleva la necesidad de aumentar la dosis o recibir tratamiento adicional con otros fármacos. La psicoterapia puede ayudar a reconocer episodios maníacos o depresivos tempranos, así como a que el paciente se exprese y comprenda sus sentimientos acerca del trastorno bipolar.

10. Preguntar al doctor cualquier cuestión relacionada con la terapia o con cualquier procedimiento cuyo desarrollo no se comprenda. Tanto el paciente como la familia deben estar lo mejor informados posible, factor que puede contribuir de manera notable al éxito del tratamiento. Del mismo modo, si el psicoterapeuta no es el mismo doctor que prescribe la medicación, es importante para el paciente que los dos médicos intercambien información sobre los progresos y cualquier problema que surja durante el tratamiento.

Antipsicóticos (documento muy técnico)
Fuente: Consejo Gral. de Colegios. Oficiales de Farmacéuticos España